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Las consecuencias del estrés en la salud oral en Sannas

Las consecuencias del estrés en la salud oral en Sannas

En la actualidad, debido a nuestro ritmo de vida, la palabra estrés está en boca de todos asociada casi siempre a connotaciones negativas.

En Sanans trabajamos con las consecuencias del estrés en la salud oral de nuestros pacientes.  Una definición integral del estrés sería: “respuesta fisiológica, psicológica y del comportamiento del individuo para intentar adaptarse a los estímulos que le rodean”.

Por lo tanto el estrés en la salud oral , ¿es siempre perjudicial?

 

A veces, un poco de estrés nos da el empuje y la energía necesaria para afrontar ciertas situaciones. Sin embargo, una cantidad excesiva de estrés puede tener consecuencias sobre la salud y como no, en la salud oral.

El nivel óptimo de estrés, con consecuencias positivas para el sujeto estresado, se denomina «Eustrés». Este estrés positivo nos hace estar en movimiento, proactivos y motivados… El nivel nocivo y pernicioso para el organismo se denomina «Distrés«, y es un estrés más alto, incontrolado y a veces desproporcionado. Produce angustia, malestar y puede repercutir negativamente en nuestro organismo si no es bien canalizado. Al final y lo peor, es cuando dicho nivel de distrés se mantiene además de forma sostenida en el tiempo.

Con estas definiciones vemos que el estrés es individual, ya que los mismos estímulos en dos personas pueden crear distinta reacción.

 

Efectos negativos del estrés en la salud oral 

El distrés crónico es el que surge de eventos de larga duración y de circunstancias que están fuera de tu control. El estrés en exceso afecta a nuestro bienestar y calidad de vida actuando sobre el sistema inmunitario, cardiovascular, neuroendocrino y nervioso central.

 

Esas tensiones se pueden expresar en el cuerpo como dolores de cabeza, malestar general,  contracturas musculares, gastritis y problemas digestivos, cansancio, trastornos del sueño, ansiedad, depresión, problemas de concentración, hipertensión arterial, problemas cardiacos o caída del cabello.

Pero, ¿sabías que también puede tener un efecto negativo sobre su salud bucodental? Entre  las consecuencias que el estrés puede provocar en su boca se incluyen:

 

Bruxismo:

Consiste en el hábito inconsciente de rechinar y apretar los dientes al dormir o, incluso, al estar despiertos. Es una de las consecuencias más comunes del estrés.

Éste hábito puede derivar en dolores de cabeza, contracturas, molestias en la columna, dolores en los músculos de la masticación y en la articulación temporomandibular (ATM).

El hábito de rechinar los dientes produce un desgaste prematuro y/o fracturas dentales, alteraciones en los cuellos dentarios y retracción de las encías aumentando la sensibilidad.

En muchas ocasiones, es necesario utilizar una férula, un dispositivo intraoral para evitar el contacto la fricción entre de los dientes durante la noche.

 

Caries y mal aliento:

Tanto el estrés por sí mismo como los medicamentos para la ansiedad o depresión incrementa la acidez de la saliva y disminuye su cantidad, lo que afecta al esmalte que protege los dientes.

En casos de estrés extremo suele descuidarse la alimentación y los hábitos de higiene oral diaria:

  • Descuidamos la higiene bucal y el uso del hilo dental, por lo tanto hay más placa bacteriana y falta la acción protectora de los fluoruros de las pastas dentales.
  • Se come mal, a deshora y picoteando alimentos con baja calidad nutricional.
  • Interrupción de las consultas al odontólogo por falta de tiempo.

Todo ello propicia la aparición de caries y mal aliento.

 

Gingivitis y periodontitis:

El estrés emocional puede provocar un incremento de la placa y mayor riesgo de gingivitis y sangrado de encías.

Los estudios han demostrado que el estrés afecta al sistema inmunológico, que combate contra las bacterias que causan la enfermedad periodontal. Una persona estresada es más susceptible, por tanto, a  infecciones de las encías.

Además la hormona del estrés, el cortisol, puede generar inflamación, lo que produce un mayor riesgo de la enfermedad periodontal.

 

Xerostomía (boca seca):

La boca seca puede ser causada por el estrés y también puede ser un efecto secundario de los medicamentos para combatir el estrés y la depresión.

La saliva es vital para mantener la boca húmeda, lavar los alimentos y neutralizar los ácidos producidos por la placa. Sin un adecuado flujo de la saliva, la primera línea de su boca en la defensa contra la placa se ve comprometida. Esto puede desarrollar caries dental, enfermedad de encías y mayor riesgo para las infecciones fúngicas o virales en la boca.

 

Aftas:

Son heridas que se forman en las encías y la mucosa de color blancuzco o gris con un reborde rojo y que pueden variar en tamaño y cantidad. Estas úlceras duran, aproximadamente, 1 semana o 10 días, no son contagiosas pero resultan muy molestas. Se desconoce cual es la causa que las produce pero el estrés es un factor de riesgo ya que al bajar las defensas, incrementa las probabilidades de que aparezcan.

Para aliviar el dolor causado por las mismas, conviene usar anestésicos tópicos y evitar la comida picante, los cítricos y los alimentos y líquidos demasiado calientes.

 

Herpes labial:

El herpes labial es una o varias pequeñas ampollitas con líquido amarillento clarito dentro, que suelen aparecer en alguna de las comisuras de los labios o alrededor de ellos, producidas por el virus del herpes simple. Producen picazón y ardor, son contagiosos y se curan espontáneamente a los 10 o 14 días. Los fármacos antivirales pueden acelerar el proceso de curación y minimizar los síntomas.

 

Cáncer oral:

Con el estrés se fuma más y se toma más alcohol. El abuso de ambos es un factor de riesgo en la aparición de cáncer bucal.

 

 

¿Cómo combatir las afecciones orales debido al estrés?

 El gran problema de las afecciones provocadas por el estrés es que ocurren de manera progresiva y silenciosa por lo que el paciente acude a un especialista cuando los efectos se encuentran en un estadio muy avanzado. Por ello, se recomienda un control periódico con el odontólogo para evitar complicaciones graves. ¡Más vale prevenir que curar!

 

Puede que sea imposible eliminar todo el estrés de su vida, pero con sencillos pasos, se puede reducir el impacto bucal del estrés.

 

Algunos cuidados que se deben tener ante situaciones de estrés para evitar problemas bucales son:

  • Aprenda a relajarse.
  • Tenga una actitud positiva frente a situaciones estresantes.
  • Reduzca la ansiedad y las tensiones que generan el estrés.
  • No descuide su higiene bucal.
  • Coma sano y beba agua.
  • Duerma las horas necesarias.
  • Acuda regularmente al odontólogo para realizar sus revisiones y limpiezas periódicas. El dentista puede detectar los signos de estrés durante un examen y diagnosticar y tratar problemas de salud bucodental relacionados con el estrés antes de que empeoren .
  • Sonría: Investigadores de la Universidad de Kansas (EE UU) han estudiado los beneficios de distintos tipos de sonrisas sobre la salud y han llegado a la conclusión de que este gesto facial nos ayuda a sentirnos mejor tras episodios de estrés. El estudio sugiere que sonreír mientras nos sometemos a ciertos estresores puede reducir la intensidad de la respuesta del cuerpo, independientemente de si la persona se siente o no «feliz».

 

¡Evite que el estrés afecte a su salud bucal!

Consulte con nosotros si está experimentando alguno de estos problemas y le ayudaremos a solventarlos con el fin de poner los medios necesarios para recuperar su salud dental.

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